
时间:2026-10-30
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El río Cali refleja la luna plateada,
y una canoa cruza la corriente callada.
Los sauces se inclinan rozando el cristal,
mientras canta un ave sobre el matorral.
Un pescador recoge su red junto al puente,
y escucha las piedras murmurar suavemente.
La corriente le trae recuerdos del ayer,
de un amor que juró que iba a volver.
La noche se extiende sobre el embarcadero,
y el viento sacude su viejo sombrero.
Me dijo: «Parce, el río sabe guardar,
las penas que nadie se atreve a contar».
Río de mi tierra, espejo viajero,
lleva mis secretos al mar verdadero.
Que tus aguas limpien la pena escondida,
y devuelvan al alma su luz encendida.
Una garza blanca cruzó la ribera,
y el pescador sonrió de manera sincera.
Guardó su atarraya junto al cañaveral,
y volvió a su casa por el viejo arrabal.
Río de mi tierra, espejo viajero,
lleva mis secretos al mar verdadero.
Que tus aguas limpien la pena escondida,
y devuelvan al alma su luz encendida.
(Coro) Río que corre, no dejes de andar.
Pregón: Guarda las historias que quieren regresar.
(Coro) Río que corre, no dejes de andar.
Pregón: Con cada remanso me enseñas a esperar.
(Coro) Río que corre, no dejes de andar.
Pregón: Cali te contempla, te vuelve a cantar.
Río de mi tierra, espejo viajero,
lleva mis secretos al mar verdadero.
Que tus aguas limpien la pena escondida,
y devuelvan al alma su luz encendida.
La canoa se pierde detrás del sauzal,
y el río conserva su pulso ancestral.