Háblame no hagas que se caiga el mundo otra vez,
no hagas que me rinda y vayamos a ser
dos que no supieron cómo hacerlo.
Cógeme, lo que tengo para ti está en mi piel.
Dos no se equivocan juntos a la vez,
Yo ya vi vencer tristes recuerdos.
Y mírame,
sólo tengo una verdad para creer,
somos pasajeros de un invierno cruel
aprendiendo a decir “te quiero”
Te miraré
hasta que el sol que llevas me queme otra vez,
locos, inconscientes, dos ángeles
que aprendieron a volar de nuevo.
Siéntate conmigo al borde de este abismo a nuestros pies,
preparando el vuelo, todo estaba bien,
buscando la felicidad que nos vendieron
y que en ti vuelvo a ver.