La juventud se va y se va deprisa como el viento. Hay que gozarla más y después vivir de sus recuerdos. Los juramentos son de un amor tan falsos como ciertos.
La juventud se va y se va deprisa como el viento. Hay que gozarla más y después vivir de sus recuerdos. Los juramentos son de un amor tan falsos como ciertos.