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Hoy desperté con tu fantasma
fumando en mi habitación,
dejaste huellas en la alfombra
y olor a vino y traición.
La madrugada fue un naufragio,
tu voz juraba regresar,
pero en tus labios la mentira
siempre aprende a disfrazar.
Y aunque grité contra tu sombra,
no pude hacerte regresar,
mi corazón paga las cuentas
que tu ausencia quiere cobrar.
Y acá estoy, con cicatrices de ciudad,
con el pecho hecho pedazos
pero listo pa' pelear.
Vos te fuiste con tu viento de papel,
yo me quedo con lo eterno:
lo que duele enseña bien.
La lluvia cae sobre mi techo,
cuenta verdades sin piedad,
porque hay promesas que se pudren
cuando no saben respirar.
Un perro ladra en la ventana,
como si supiera la verdad:
que vos buscabas alguna excusa
para aprender a abandonar.
Y aunque grité contra tu sombra,
no pude hacerte regresar,
mi corazón paga las cuentas
que tu ausencia quiere cobrar.
Y acá estoy, con cicatrices de ciudad,
con el pecho hecho pedazos
pero listo pa' pelear.
Vos te fuiste con tu viento de papel,
yo me quedo con lo eterno:
lo que duele enseña bien.
No soy el mismo de antes,
ni el tonto que esperaba en el bar.
Si el amor no tiene agallas,
mejor dejarlo naufragar.
Y acá estoy, con cicatrices de ciudad,
donde todos se lastiman
pero nadie quiere hablar.
Vos te fuiste con tu viento de papel,
yo me quedo siendo fuego:
aunque duela, sé quién es.
Hoy desperté sin tu fantasma…
y el silencio sabe a paz.