Hoy desperté pensando en ti… maldita costumbre que no se va.
Te juro que intento dejarte ir… pero tu sombra siempre vuelve acá.
Duele quererte y saber que no vuelves, duele este pecho que no quiere soltar.
Y aunque me mato fingiendo olvidarte… tu nombre late y no me deja en paz.
Sigo peleando contra tus recuerdos… pero me tumban nomás de mirar.
Digo “ya basta, ya no la busques”… pero en mi mente te vuelvo a encontrar.
Miro tus fotos y me hago pedazos, brilla tu cara y me vuelve a quebrar.
Qué ironía, tú fuiste mi vida… y ahora la herida no quiere cerrar.
Porque te amo, aunque me duela aceptarlo,
te pienso tanto que ya no puedo ocultarlo.
Te veo hermosa aunque ya no seas mía…
y dije adios aunque el alma se me partía.
Porque te extraño aunque tú no lo merezcas,
aunque la rabia por dentro me enloquezca.
Sigo siendo el tonto que por ti se moría…
y dije adios aunque el alma se me partía.
Dicen que el tiempo sana lo roto… pero lo mío ya no quiere sanar.
Cada tequila te trae conmigo… cada canción me vuelve a desarmar.
Juro que intento matar lo que siento, pero este amor nomás quiere pelear.
Y aunque me deje la voz en el intento… sé que algún día te voy a olvidar.
Porque te amo, aunque me duela aceptarlo,
te pienso tanto que ya no puedo ocultarlo.
Te veo hermosa aunque ya no seas mía…
y dije adios aunque el alma se me partía.
Porque te extraño aunque tú no lo merezcas,
y aunque tu adiós por dentro me atraviesa…
Sigo siendo el tonto que por ti se moría…
y dije adios aunque el alma se me partía.