Es tan fácil
Dejar que las cosas caigan
Solamente
Entregarlas a su peso
Y simplemente
Observarlas mientras caen
De repente
Atraídas por el suelo
Liberadas a su suerte
Que revienten
En tus dientes
Se adivinan los placeres
De la carne
Arrancada de los huesos
con un beso
Y en tus ojos la tormenta que vendrá
DESDE EL FONDO DE LOS TIEMPOS
A ARRASAR CON LA CUIDAD
Y QUE REVIENTE
DESDE HOMBROS DE GIGANTES
VEO MÁS LEJOS
VEO MÁS