
在手机上保存,获得更好体验
En la penumbra de la noche, nuestros cuerpos se buscan,
El silencio grita verdades que nadie jamás pregunta.
Tu piel es un enigma que deseo descifrar,
Un roce prohibido que me enseña a volar.
Los relojes se detienen cuando estamos juntos,
El mundo desaparece, los límites son difuntos.
Tus labios en los míos, un fuego incontrolable,
Somos dos llamas ardiendo en lo inalcanzable.
No hay reglas en este juego de pasión y misterio,
Eres mi adicción, mi pecado, mi imperio.
La conexión prohibida que me hace temblar,
Cada beso tuyo es un secreto que quiero guardar.
En tu mirada oscura encuentro mi perdición,
Somos prisioneros de un deseo sin condición.
Tu aliento es un susurro que recorre mi cuello,
Eres el viento que incendia mi más profundo sueño.
Cada caricia es un pacto que no se puede romper,
Aunque el mundo nos juzgue, no quiero retroceder.
Tus manos dibujan caminos que me pierden,
En este laberinto de piel donde me encienden.
El riesgo es nuestro aliado, el peligro nuestra pasión,
Somos dos almas cautivas en esta obsesión.
Cada roce tuyo es un desafío al destino,
Eres el fuego que consume mi camino.
La conexión prohibida que me hace temblar,
Cada beso tuyo es un secreto que quiero guardar.
En tu mirada oscura encuentro mi perdición,
Somos prisioneros de un deseo sin condición.
Bajo la luna, sellamos un pacto eterno,
En la sombra, nuestro amor se vuelve más tierno.
Aunque el sol nos descubra al amanecer,
Esta conexión prohibida nunca dejará de arder.
Entre susurros y secretos, encontramos nuestro lugar,
Eres mi tentación, mi pecado, mi altar.
La conexión prohibida que no puedo soltar,
En tus brazos, siempre me quiero quedar.
La conexión prohibida que no puedo soltar,
En tus brazos, siempre me quiero quedar.