Llévame, llévame lejos,
llévame lejos de aquí.
Miedo al miedo, imán al miedo ajeno,
frente abajo, destinada hacia el fracaso.
Una niña que bailaba sola,
que no se soltaba el pelo
para no llamar a los buitres negros.
Llévame, llévame lejos,
llévame lejos de aquí.
Encerrada en una cárcel
de inseguridad constante.
Chica triste,
así se formaron sus primeras cicatrices.
No se conocía tanto, ni tampoco se quería demasiado.
No se conocía tanto, ni tampoco se quería demasiado.
Llévame, llévame, llévame, llévame lejos.
Llévame, llévame, llévame, llévame lejos.
Llévame, llévame, llévame, llévame lejos.
Llévame, llévame, llévame, llévame lejos.