Hermano, minutos nada más me quedan por vivir,
El reloj avanza lento pero mi fin está aquí,
Mi pecado me consume,
Ya no hay redención,
Está es mi confesión...
Viviendo en el pasado mientras vivo en esta celda,
Con rodillas en el suelo suena el peso de mi pena,
Mirando al redentor pero ya no hallé respuestas,
Solo en eco de mis actos hoy me dicta la sentencia
Y era ella,
Mi razón para vivir,
Y sí vi el amor quebrarse por traiciones por mentir,
la vi con otro hombre y no lo puede resistir,
Al unísono de la bala mi alma murió allí.
Ahora me miran como un monstruo sin piedad,
Pero mi infierno es cargar con esta gran verdad,
y a los que el dolor les traje
sepan de perdonar
Ya que me encuentro perdido sin senderos que caminar.
Yo tuve que matar a un ser que quise amar
Y aunque ella esté muerta en mi pecho sigue igual
Por verla con su amante la rabia me cegó, dos vidas se apagaron y la mía termino
Si la silla ya está lista
La cámara también,
No fue bien lo que yo hice
Pero no hay nada que hacer
El recuerdo me persigue
De lo aquel le hizo a su piel
Y aunque mi pulso no tembló
aquel quebró lo que yo amé
No busco que me entiendan
No mendigo compasión
Porque es mi cruz y mi condena
la llevo con razón
Un hombre enamorado que perdió su corazón
Mientras otros dos latían al pulso de la traición
Los gritos de esa noche aún retumban en mi mente,
Su mirada de sorpresa presa de lo inminente,
Se cubrían con las sábanas
escondiendo nuevamente
Sus actos de adulterio de los cual eran conscientes
Yo tuve que matar a un ser que quise amar
Y aunque ella esté muerta en mi pecho sigue igual
Por verla con su amante la rabia me cegó, dos vidas se apagaron y la mía termino
El amor puede ser bello
Pero también mortal
Una llama que consume hasta el punto de acabar,
No quiero que me lloren,
Ni que me olviden,
Solo quiero que recuerden que el amor también divide.
Porque ella fue mi todo y también mi destrucción,
Mi historia termina ya y está es mi confesión,
Minutos nada más y mi reloj ya se paró
La silla ya me espera
Y este es mi adiós.
Yo tuve que matar a un ser que quise amar
Y aunque ella esté muerta en mi pecho sigue igual
Por verla con su amante la rabia me cegó, dos vidas se apagaron y la mía termino
Yo tuve que matar a un ser que quise amar
Y aunque ella esté muerta en mi pecho sigue igual
Por verla con su amante la rabia me cegó, dos vidas se apagaron y la mía termino