Eres el amanecer en mi horizonte,
la ilusión que en mi pecho se esconde.
Siempre enamorado, eternamente cautivado,
por ti, por nosotros, por lo que hemos soñado.
En cada latido, tu nombre resuena,
como un eco dulce que el tiempo no frena.
Eres la promesa de un amor sin final,
la historia que siempre querré recordar.
Tu mirada, un universo donde me pierdo,
un recuerdo imborrable, un sentimiento tierno.
Aunque pasen los años, aunque cambie el destino,
estaré enamorado, en cada verso, en cada camino.
Eres la poesía que vive en mi alma,
la fuerza que me calma, la que todo sana.
En este amor, no hay un adiós posible,
porque lo que siento por ti es indeleble.
Como un río que fluye hacia el mar,
mi amor por ti no sabe de final.
Eres la melodía que siempre quiero cantar,
la luz que en mi vida no dejaré de buscar.
En el silencio de la noche, tu recuerdo brilla,
como una estrella que en la oscuridad destella.
Eres el suspiro en mis días de espera,
la esperanza que en mi corazón se anida y sella.
Eres el calor en el frío, la calidez de un abrazo,
la certeza en la duda, mi refugio en cada paso.
En el lienzo de mi vida, tu amor es el trazo,
que pinta de colores mi mundo, pedazo a pedazo.
No hay distancia, no hay olvido,
en mi corazón siempre tendrás un nido.
Eres la razón de mi eterno enamorado,
el sueño que a mi lado ha despertado.
Eres el amanecer en mi horizonte,
la ilusión que en mi pecho se esconde.
Siempre enamorado, eternamente cautivado,
por ti, por nosotros, por lo que hemos soñado.
Y si el tiempo nos lleva por senderos distintos,
en mi corazón siempre estarás, no hay instintos.
Porque este amor que siento es tan grande y profundo,
que aunque pase el tiempo, te amaré en cada segundo.