
时间:2025-04-19
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Ilusionado con sueños de un nuevo amanecer,
subí al autobús con mi maleta de fe.
La ventana me mostró lo que dejaba atrás,
mi hogar, mi sangre, mi razón de caminar.
Y al pasar cerca de casa, los vi ahí,
mis hermanos abrazando a mamá, frente a mí.
Y mientras el autobús avanzaba,
tu rostro, madre, se quedaba.
Te vi llorar, me vi perder,
y supe morir por primera vez.
El motor rugía, pero mi pecho calló,
llevaba mis sueños, pero el alma quedó.
En cada kilómetro sentía un adiós,
dejaba mi infancia, mi mundo, mi voz.
Y aunque buscaba un futuro mejor,
el presente dolía, cargaba el amor.
Y mientras el autobús avanzaba,
tu rostro, madre, se quedaba.
Te vi llorar, me vi perder,
y supe morir por primera vez.
En el vidrio empañado escribí tu nombre,
una promesa muda que el viento esconde.
"Volveré", juré al cielo en mi andar,
pero el eco me decía que nada será igual.
Y mientras el autobús avanzaba,
tu rostro, madre, se quedaba.
Te vi llorar, me vi perder,
y supe morir por primera vez.
Hoy te escribo desde tierras lejanas,
tu recuerdo, madre, mi alma sana.
Por cada lágrima que vi caer,
prometo volver a nacer.