
在手机上保存,获得更好体验
Solo la luz de la pantalla queda en el cuarto
Canciones que no pude borrar, ocupan el parto
De alguien más, presté su noche un instante
Éxitos y fracasos, con el mismo semblante
Sin conocer sus nombres
Creí entenderles un poco, entre las sombras
Hasta el día en que vuelvan a sonar
Aquí las dejo, sin más que esperar
Con cada voz que no pude atrapar
Las guardo intactas, listas para recordar
Hasta el día en que vuelvan a sonar
Las dejo aquí, sin querer borrar
Con su propio sonido, tal cual son
Es mi historia, mi humilde canción
Unas suenan mucho, otras se han quedado atrás
Pero nacieron en la misma noche, en este compás
Alguien subía a diario, alguien se fue sin más
¿por qué? No hay razón escrita, ni marcha atrás
Buscábamos algo distinto, quizás
Pero bajo la misma máscara, fuimos igual de audaces
Hasta el día en que vuelvan a sonar
Un poco de distancia, para descansar
La respuesta está ahí, esperando en el umbral
Hasta el día en que vuelvan a sonar
Sin saber el nombre, en este rincón vital
Siguen sonando, en mi cuarto, un eco natural
No es cuestión de estar bien o mal
Bastaba con que estuvieran, de forma real
Hasta el día en que vuelvan a sonar
Que sigan siendo como son, sin cambiar
Diferentes, únicas, sin mezclar
Hasta el día en que vuelvan a sonar
En algún lugar de este cuarto, han de quedar
Sin diluirse, empezando a reposar