Perdona, no quería molestar
solo escribirte y saludar
y confesarte mis pecados.
Perdona, sé que es tarde de verdad
para preguntar cómo estás
después de los que hemos pasado.
No sé si aún estás en la ciudad
o si te pudiste marchar
para no verme en todos lados.
O si tan solo buscas evitar
que nos crucemos por azar
para ocultar cuánto has llorado.
Perdona si te vuelvo a escribir,
si estoy volviendo a insistir
que lo nuestro no ha terminado.
Siento que ya no puedo vivir
y sé que tú quieres decir
que lo mismo has pensado.
Perdona, no quería molestar
tal vez estás con alguien más
y yo al teléfono aferrado.
Aún sigo pensando mucho en tí,
perdoname por escribir,
perdona si te vuelvo a herir.