Tu justicia arde,
se quema en las sombras.
Tu justicia de sangre,
cascos y gorras.
Tu justicia de hambre
se llena la boca.
Tu justicia arde
como bala de goma.
Y este fuego no se va a apagar solo.
Nos consume y cambiar de lugar,
no importa cuánto quieras escapar.
Este fuego no tiene destino ni descanso alguno,
solo arde y cambia de lugar así.
Tu justicia arde,
uy, que mala onda.
Tu justicia cobarde
me arranca la ropa.
Escondida en el humo,
desgarrando la calle,
tu justicia arde
como bala de goma.
Y este fuego no se va a apagar solo.
Nos consume y cambiar de lugar una vez más.
Este fuego no tiene sentido ni descanso alguno,
solo arde y cambia de lugar.