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Dos polos opuestos subieron la temperatura
con una mirada buscaron perder la cordura
sus cuerpos chocaron y echaron chispas,
sus almas quedaron a la deriva
juraron total discreción y llevar su secreto a la tumba.
La tienda que habita María se hace más chica
la panza le crece a medida que cambia su vida
y el chisme ha corrido de oido en oido
asegurando que el cura se ha ido
porque embarazó a María la trapecista
que vino con el circo.
Los que estén libres de pecado
que tiren la primera piedra
que a mi tu ya me has condenado.
Los que estén libres de pecado
seguro es porque no han probado
hallar a Dios entre tus labios.
Eduardo le reza a sus santos purgando la culpa
la gente murmura más fuerte, ya no disimula
la noche se acerca, Eduardo se apura
el alba le quema, se va con la luna
porque embarazó a María la trapecista
que vino con el circo,
que vino con el circo,
que vino con el circo.
Se vino con el circo de pueblo en pueblo
saltando a la nada, apostándolo todo
con tal de vivir felíz
Pero la vida es muy hija de ...
¿que te voa' decir?
Si nunca se sabe pa' donde va a ir
ni con quién viene uno a perder.
Cual luciérnagas a la luz, los corazones de los amantes
son atraídos por la más dulce de las ironías,
y cantan una hermosa melodía destinada a fracasar.
Porque la vida está llena de muchas, y pequeñas
y frágiles casualidades, cuatro pupilas dilatadas,
dos entes diferentes seducidos entre sí,
por lo excesos de culpa y de libertad.
Pero ¿cómo sería la historia si no fuera así?
¿qué sería de mi? Pero sobre todo:
¿qué sería del abuelo, del abuelo de mi abuelo?
del abuelo, del abuelo de mi abuelo
del abuelo, del abuelo de mi abuelo.
Los que estén libres de pecado
que tiren la primera piedra
que a mi tu ya me has condenado.
Los que estén libres de pecado
seguro es porque no han probado
hallar a Dios entre tus labios.