
时间:2025-05-04
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Café frío en la mesita
y tu nombre en mi canción,
las promesas se marcharon
sin decirnos el adiós.
Tu bufanda está en la silla
donde solías mirar,
como quien guarda el abrigo
de un invierno que no va.
Los domingos sin tus risas
saben más a soledad,
las películas pendientes
ya no quieren terminar.
Hablé contigo en la almohada,
aunque sé que ya no estás,
y me callo lo que duele
por no verte derrumbar.
Y me quedé con
las cosas que no dije,
con tus abrazos
colgando del aire.
Y me inventé
mil formas de encontrarte
en cada verso
que no supe cantarte.
Y ahora que el tiempo
pasa sin avisar,
me pesa el alma
de tanto callar…
Te escribí en servilletas
mientras todo se rompía,
en canciones que no existen
pero aún suenan en mi vida.
Tú fuiste mapa y destino,
fuiste hogar y tempestad,
y aunque duela, te confieso:
no te he dejado de amar.
Tal vez si vuelves
y suena esta canción,
sepas que siempre
guardé tu rincón.
No tengo excusas,
sólo esta verdad:
quise decirlo
y no supe hablar…
Y me quedé con
las cosas que no dije,
con tu silencio
cantando despacito…
Y aunque la vida
nos lleve al azar,
aún te espero
en el mismo lugar.
Si alguna vez la escuchas,
y te vibra el corazón…
era yo,
pidiéndote perdón.