
时间:2026-10-30
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Dos casas se miran de frente al jardín,
dos viejos vecinos se encuentran al fin.
Uno cultiva geranios junto al corredor,
el otro prepara café con buen humor.
Discutían por ramas que cruzaban el muro,
cada cual defendía su terreno seguro.
Hasta que una tormenta quebró el limonero,
y ambos lo salvaron con soga y madero.
«Parce, la vida se va de repente»,
dijo el más viejo mirando a la gente.
En Cali comprendieron, mirando el solar,
que un muro no impide sentarse a conversar.
Abre la ventana, comparte el mantel,
que el café sabe mejor servido en papel.
Pon otra silla, que venga el vecino,
la paz se construye compartiendo el camino.
Desde aquel domingo intercambian semillas,
recetas antiguas y viejas coplillas.
Si uno está enfermo, el otro va a llamar,
y juntos las tardes se ponen a charlar.
Abre la ventana, comparte el mantel,
que el café sabe mejor servido en papel.
Pon otra silla, que venga el vecino,
la paz se construye compartiendo el camino.
(Coro) Vecino querido, comparte el café.
Pregón: Si necesitas mi mano, aquí estaré.
(Coro) Vecino querido, comparte el café.
Pregón: Con buena palabra se arregla el porqué.
(Coro) Vecino querido, comparte el café.
Pregón: En Cali la amistad se demuestra de pie.
Abre la ventana, comparte el mantel,
que el café sabe mejor servido en papel.
Pon otra silla, que venga el vecino,
la paz se construye compartiendo el camino.
Dos ventanas abiertas, un solo hogar,
dos viejos amigos con ganas de hablar.