Fue más bonito el final que el principio.
Fue una mancha marcada en tu ombligo.
Fue y al final del verano no fue.
Se llevaron las hojas tu piel
y yo me quedé.
Fue miel de la colmena de las flores,
de esas que chupas y casi has comido.
Ten, de este ramo tienes pa’ escoger.
De entre rosas no puedo perder.
Y, al fin, me piqué
contando si me quiere o me folla, o si no es para tanto,
sangrando mis pajas mentales.
Y después de oler
su aroma, yo me puse de todo pa’ olvidar tu boca.
Al ver su color de carmín, me embriagó y no puedo huir.
No sé ni dónde estás.
Esa noche me fui.
Me destrozó el disfraz,
que llevo de arlequín,
Me voy a confesar.
No veo a nadie aquí,
que me pueda aguantar.
No sé si soy feliz.
Buscando, buscando, me queman las manos.
Quizás no es pa’ tanto, quizás es mi estado
que me envuelve entre lazos,
pa’ que no vuelva salir.