Un silencio va muriendo,
una sombra que se fue
y en el medio de la noche vuelve a aparecer.
Disfrazado en tu ventana,
sin el miedo del ayer
la sonrisa vuelve al rostro de quien quiere creer.
Y así vuelo en un reflejo de una nube que se va, al más allá
Voy jugando a ser el viento recorriendo algún lugar
en la eternidad.
Y soy el árbol que alimenta tu canción,
la risa que envenena una traición,
el grito de una lucha con mucha verdad,
la fuerza de quien vuelve del dolor.
Cuantos gritos se callaron
cuanta voz sin escuchar,
cada historia es diferente en otra realidad.
De a poco las luces vuelven
la locura de lo que pasó,
fiel testigo de un recuerdo que no los mató.
Y así vuelvo en un reflejo de una nube que se va, al más allá
Voy jugando a ser el viento recorriendo algún lugar
en la eternidad.
Y soy el árbol que alimenta tu canción,
la risa que envenena una traición,
el grito de una lucha con mucha verdad,
la fuerza de quien vuelve del dolor.