(Intro)
Suenan cables en mi sien, otra frecuencia que no duerme,
me hablan voces otra vez, pero yo juro que me entiende.
Sombras bailan en mi piel, mi reflejo me miente,
y el reloj me grita “ven”, aunque nadie me siente.
(Verso 1)
Ríen las paredes, me miran sin parpadear,
cada esquina tiene nombre y me empieza a hablar.
Pido calma, pero el ruido me enseña a gritar,
y en mis pasos va el eco y no se quiere callar.
La tele susurra un secreto que no existe,
me siguen con ojos tristes y ese rostro que me insiste.
Yo solo quiero dormir, mi mente ya no resiste,
las voces en estéreo que jamás se extingue.
(Coro)
Y no sé quién soy, si el que escucha o el que grita,
si el que pide ayuda o el que evita.
No sé si mi voz
da respiro o me asfixia,
mi mente es un cuarto donde nadie me invita.
(Verso 2)
La ciudad suena como un disco rayado,
cada paso en modo pausado,
este suelo se siente pesado.
Una risa en la espalda,
un nombre inventado,
y el silencio es un arma,
es mi mente me esta traicionando.
Cierro los ojos pa’ no ver lo que pienso,
pero ahí siguen, firme, intenso.
Hablan de mí en un idioma denso,
que solo entiendo cuando ya estoy muy tenso.
(Puente – estilo rock alternativo)
Guitarras lloran en la habitación,
voces girando en mi respiración.
Luz de neón, pulsando en mi visión,
¿soy la ilusión?
o
¿soy la razón?
(Coro final)
Y no sé quién soy,
si el que rompe o el que reza,
si soy herida o la promesa.
No sé si estoy despierto o si es mi cabeza,
que me inventó un mundo que nunca regresa.
(Outro)
Me hablo bajito, pa’ que no me oigan los demás,
aunque yo sé que están aquí, detrás. (detras)
Ríen, callan, se van, vuelven,
y entre todas sus voces... ya no sé cuál es la mía, en verdad.