Santiago De Chile - Los Bunkers
Allã ame a una mujer terrible
Llorando por el humo siempre eterno
De aquella ciudad acorralada
Por sãmbolos de invierno
Allã aprendã a quitar con piel el frão
Y a echar luego mi cuerpo a la llovizna
En manos de la niebla dura y blanca
En calles del enigma
Eso no estã muerto
No me lo mataron
Ni con la distancia
Ni con el vil soldado
Eso no estã muerto
No me lo mataron
Ni con la distancia
Ni con el vil soldado
Hasta allã me siguiã como una sombra
El rostro del que ya no se veãa
Y en el oãdo me susurrã la muerte
Que ya aparecerãa
Allã yo tuve un odio una vergãenza
Niãos mendigos de la madrugada
Y el deseo de cambiar cada cuerda
Por un saco de balas
Eso no estã muerto
No me lo mataron
Ni con la distancia
Ni con el vil soldado
Eso no estã muerto
No me lo mataron
Ni con la distancia
Ni con el vil soldado
Eso no estã muerto
No me lo mataron
Ni con la distancia
Ni con el vil soldado
Eso no estã muerto
No me lo mataron
Ni con la distancia
Ni con el vil soldado
Eso no estã muerto
No me lo mataron
Eso no estã muerto