Siento que me tienen encerrada,
porque lo que hago
siempre a alguien le parece mal.
Son como fantasmas en la almohada,
me miran despiadados
En mi mente siempre van a estar.
Voy a buscar el modo, embarrarlo todo, lamerlo sin control.
Voy a crear mi religión.
Prefiero hacerlo a escondidas.
Morder esa fruta prohibida.
Todes me dicen
que son cosas malas.
Les voy a dar para hablar.
Siento que me tiene acostumbrada
hacerlo de callada,
pero así ya no lo quiero más.
Yo decido quién entra a mi cama
y cuándo quiero que se vaya,
no hay nada más para explicar.
Si te quiero ver te voy a llamar.
No insistas.
Yo quiero probar a todes les que están
en mi lista.