Te han hecho creer que eres especial,
que todo gira alrededor de ti,
que puedes controlar la luz y la oscuridad
que nunca es demasiado tarde para resurgir.
Y sólo tienes ganas de gritar,
mover las piezas,
romper la dirección de tu miseria.
Y vuelo como un pájaro sin dimensión
buscando el norte.
Derrotas de algún ideal salvando bosques.
La infinita suerte que al final se rompe.
Triste sombra que se olvidó vibrar.
No ves más allá de tu propia ilusión.
Marionetas de un eterno carnaval,
luces rotas de una constante ecuación.