Una vez que hayas salido de tu jaula de metal. Agarra lo que has aprendido, vamos a pelear, combatiente del miedo, que se dejo descansar. Aunque nunca supieron, hacerse tan mal.
Y yo que no pretendo, volver a ensuciar. Todavía recuerdo, de algo tan especial. Vuelvo todos los días a ese árbol a sentir ese olor, y aunque no parezca extraño, es solo amor. Los rayos y las tormentas no me detendrán, hoy parece que no hay vuelta, el mundo y su verdad, quédate un poco quieto para poder observar, que la noche se hace humo acá. Hoy jugamos con distintos los disfraces. Cada uno lleva su propia verdad, cuando la noche se hace humo acá, todos vivimos en la misma prisión mental.
Hoy mire el cielo otra vez, y jure volverte a ver.