Cuando estoy en mis tristezas y amarguras no estoy sola yo y mi llanto que he llorado lo recogí. Cada lágrima caída, ni una sola se ha perdido, pues son perlas muy preciosas para ti. Quizás las gentes al mirarme piensan de mí que yo estoy sola, que no tengo a dónde ir. Quizás se burlan porque piensan que de mí ya se olvidó, pero no saben que de su mano se entregó y no me dejará. Cuántas burlas he sufrido, mi señor, pero sé que estoy confiando en el creador que formó este gran océano y ese cielo azul divino que en la noche señalaba su amor. Quizás las gentes al mirarme piensan de mí que yo estoy sola, que no tengo a dónde ir. Quizás se burlan porque piensan que de mí ya se olvidó, pero no saben que de su mano siempre voy y no me dejará.