La noche me hizo presa de esos ojos cafés,
no entiendo bien el curso, pero igual te encontré.
Me siento dando vueltas como en un carrusel,
bendita sea la hora de ese día 23.
Yo aún no estaba lista,
pero tú apareciste,
me convenciste.
No estabas en mi lista,
Cupido vino a verme,
quizás hoy tengas suerte.
Que no hubo límites, fuera la timidez.
Tú me besaste justo en el momento exacto.
Buena vibra, esa sonrisa,
tu mirada que hipnotiza,
y esa boca que me aloca
y que me tiene al revés.
Las palabras se deslizan
como gota en parabrisas.
Ahora entiendo, ya no hay prisa,
me siento en el edén.
El cielo azul,
dime ¿qué ves?
Estabas tú,
repítelo otra vez,
solo tú.
Yo aún no estaba lista,
pero tú apareciste,
me convenciste.
No estabas en mi lista,
Cupido vino a verme,
quizás hoy tengas suerte.
Las palabras se deslizan
como gota en parabrisas.
Ahora entiendo, ya no hay prisa,
me siento en el edén.