Y una más fue, la lejanía de sus ojos se quedó
mirando el brillo de la tarde y ella cree
que no hay insomnio que le quite lo que fue.
Te encontraré, como si fuera la última vez que te vi
cada palabra sola entra la niebla
entra la niebla y vos.
Pasaba una vuelta más,
y no fundían sus horas las maravillas.
Mientras el tiempo era fugaz
No había un minuto más para mirarse.
Si se acababa aquel disfraz
buscaba su alma en un compendio de pastillas
para encontrarse en soledad
en el refugio de su viejo corazón
Bajo esa noche de luna sin sábanas,
se esconde el mismo momento de luz.