El día que se fue mi madre al cielo, mi hija comenzó a caminar. Desde ese día, poco he compuesto y casi sin ganas me metia en el estudio a grabar; esto durante cuatro años. En este último tiempo, empece a encontrar un nuevo gusto por la vida; o mejor dicho, un gusto que solo se tiene cuando eres niño y empiezas a andar. Salvo por dos canciones grabadas con mucho tiempo y angustia, el resto de este disco se grabo en pocos días; días felices que me regala la vida. La felicidad esta adentro de uno, no en las cosas externas....Gracias Julieta por reencontrarme y quererme sin condiciones.