Cuerdas y maderas… cerquita del corazón.Sobre el Acustiwarmy (disco 1):Piénsate mujer, suéñate mujer, dijimos. Deja que la feminidad caiga sobre tu rostro e inunde tu corazón. O por lo menos presta atención, con un poquito basta: hay una mujer ahora mismo que no tiene oportunidad de ser, de sentir, de cantar. En este mundo de hombres, comenzamos a sentirnos por eso solos, sin gracia. Nos hacían falta ellas, también en el escenario.Las invitamos a reinventar las canciones de Atajo y les dieron otra fuerza, ese poder de mujer que nos alimenta. La banda se elevó en el escenario con ellas, fuimos creciendo. En ese acto de amor y de justicia que fueron los conciertos, aprendimos una vez más a respetarlas y a quererlas, tan dueñas como siempre de sí mismas, de sus cuerpos y de sus voces.Este disco no es una obra cualquiera para nosotros. Es esa conjunción con hermanas y amigas que aceptaron la invitación para ser con nosotros. Aprendimos mucho con ellas, ensayando y escuchando cómo trastocaban todo con sus voces, con sus dedos, con su energía.Creíamos abrir una puerta y ellas construyeron una casa para todos. Queríamos que brillaran en el escenario con luz propia y nos iluminaron a todos.Esta obra la queremos dedicar a todas las mujeres bolivianas que por algún motivo en sus vidas dejaron de hacer música.Sobre el Acustikasi (disco 2):De repente se hizo de noche. Se acabaron los días brillantes e intensos que vivimos para parir este siglo en Bolivia. Se asentó un poco el polvo pero la música seguía sonando... y lo más importante: sin prisas, aunque algo tristes y adoloridos, pudimos volver a mirar el cielo estrellado. Se podía sentir así, en ese cielo inmenso, esperanza y paz, sosiego. En la intimidad de esos amores, Atajo comenzó a sentir que brotaban maderas, cuerdas y cueros nuevos, sencillos y poderosos. Como en un baile en el campo, a ras de suelo, comenzaron a sonar de nuevo historias y a nacer historias nuevas.Llegaron Jack y Kumana con sus propias melodías a conversar entre hermanos.Así nació una serie de conciertos llenos de fuerza nueva, de aromas nuevos. Con alma de antes, digamos, con voces de árbol, de piedra y de agua fresca. Acústico, dicen, pero no solamente... y no desenchufado, porque ahí, bajo las estrellas y juntitos todos cantando, bailando, éramos la fuerza poderosa de la tierra conjurada desde el escenario.Música de sanación y de ternura, este disco es sin dudas la resurrección de la raíz y del alma. Hemos sobrevivido, y nos queremos harto... lo celebraremos con esta noche de estrellas.Junio 2015 - Atajo