Trío barcelonés, Tren de Sombras son una grata sorpresa para quienes echan en falta buen rock nacional cantado en castellano, sin producciones pulidas ni clichés indies. Es decir, un grupo que pueda recordarte a los Enemigos en ocasiones o a los más experimentales Planetas. También encuentas influencias garageras, grunge o incluso psicodélicas y de post rock. Crudos cuando quieren, también saben bajar la testosterona y darte una sorpresa con la atmosférica 'Todo gira'. O te impactan con cierto toque funk en 'Ya sé qué hacer'.Dos detalles muy característicos en Tren de Sombras: primero la voz de su cantante, una voz personal que sin tener multitud de registros, expresa más que muchas personas cuyo rango vocal es superior pero no saben transmitir nada. El segundo, de igual importancia, son los desarrollos instrumentales en los que se enfrascan en sus canciones, pareciendo dejarse llevar, aunque sin perder la perspectiva e la canción.No pretenden emular a una jam band o a un grupo de noise post rock. Una bocanada de aire fresco en una escena musical, la española, que por lo general huele a podrido, como en la Dinamarca de Hamlet.