La madre tierra nos une en torno a su hermosa redondez. Así, somos hermanos de los árboles, primos de las ranas y los grillos y también nietos de la lluvia como de las piedrecitas de los ríos. Con estas canciones queremos recordar este maravilloso vínculo que nuestra especie parece haber olvidado. Es un reconocimiento a la habilidad femenina de tejer, de abrazar y contener, que nos permite conocer la magia de ser todos, uno solo.